AERONAUTAS Y CRONISTAS

jueves, 5 de diciembre de 2013

EL LIBRO ROJO DEL PUTUMAYO. CAPITULO 6


EL LIBRO ROJO DEL PUTUMAYO

CAPITULO 6

 

·       En julio de 1901 llegó a Iquitos la lancha peruana Putumayo trayendo a bordo, en calidad de presos, a los colombianos Rafael Tovar Cabrera, Sergio Plata Rojas, Juan de Jesús Cabrera y Aquiles Torres, quienes fueron tomados en el río Igaraparaná, afluente del Putumayo, en la población de la Chorrera, acusados de un delito cometido en el Caquetá, región sin duda alguna colombiana y cuyo juzgamiento, por lo tanto, corresponde las autoridades de Colombia. Estos individuos fueron llevados y encarcelados en Iquitos donde sólo fueron liberados a requerimiento del cónsul colombiano.

·       En enero del año de 1902 zarpó de Iquitos la lancha de estado Iquitos conduciendo una comisión del gobierno peruano con el objeto de levantar planos y trazar caminos en la parte alta del río Putumayo.

·       En marzo del 1902 el prefecto de Loreto Coronel Pedro Portillo, se dirigió con oficiales y 15 hombres de tropa a los ríos Napo, Putumayo y Caquetá con el objeto de establecer nuevas oficinas y autoridades peruanas.

 
 
ACTUALMENTE ES USADA COMO INTERNADO ESCOLAR

·       En noviembre de 1902 salió de Iquitos en la lancha Putumayo el oficial Albarracín con algunos soldados con el fin de reforzar una guarnición en el río Igaraparaná afluente del Putumayo y sobre territorio colombiano.

·       Los anteriores hechos demuestran el empeño con que las autoridades peruanas está procediendo con el deliberado fin de tomar posesión en regiones de absoluta e indiscutible propiedad de Colombia. Actos que tienden a alterar la amistad leal y sincera que existe, y debiera siempre existir, entre el Perú y Colombia.

·       Ocho meses después el Perú comunicó a los señores Arana Hermanos: el objeto de esta carta es con el fin de que empleen, por cuenta del gobierno del Perú, al Sr. Robuchon, con el fin de que efectúe en la zona en que está situada sus propiedades las correspondientes investigaciones mencionadas por el gobierno de Colombia, y espera que ustedes facilitarán al mencionado señor todo lo necesario para que logre cumplido éxito en su empresa. Tenga la bondad de pagar al señor la suma 35 libras mensuales.

·       10 meses más tarde harán hermanos contestaron: esta Casa a resuelto tomar a su cargo los gastos que requiera la misión del señor Robuchon, pues deseamos ardientemente contribuir a los patrióticos designios de nuestro gobierno. En el contrato que le hizo la Casa Arana al señor Robuchon no se estipuló la obligación de este de investigar los hechos reclamados. Más bien se le comisionó la exploración de los ríos del Putumayo y de las tierras adyacentes con el fin de mejorar y extender la explotación de dicha región en lo que se refiere a los recursos caucheros.

·       En julio de 1906 se firmó en Lima un convenio entre Colombia y el Perú con el fin de que todas las guarniciones, autoridades civiles, militares y aduaneras que uno u otro país hubiera establecido en el Putumayo serían retiradas con el fin de entrar en discusiones sobre la soberanía de los dos países en esa región. Sin embargo, para el año de 1907 el encargado de negocios de Colombia en Lima comunicaba: ”posteriormente a lo aprobado en el tratado, el gobierno de Colombia lo ha cumplido religiosamente. Ahora bien, por el hecho de no haber aprobado el Congreso del Perú ese tratado, el continuo avance de los peruanos en el territorio al amparo de la falta de guarniciones y autoridades colombianas, la necesidad de proteger de una manera eficaz a nuestros compatriotas establecidos en aquellos territorios, ponen al gobierno de Colombia en el caso de ordenar a usted, como lo hago por la presente, el inmediato denunció el acuerdo sobre el modus vivendi existente. Manifestamos al gobierno del Perú la imposibilidad de convenir en que nuestro territorio oriental siga convertido, en un asilo de bandoleros en que se roba ó se asesina impunemente y donde no ha quedado otra ley que la del más fuerte”.

·       En 1907 el intrépido Rocca, director de los periódicos la Felpa y la Sanción, hizo conocer del público los terribles crímenes que se cometían en el Putumayo: “los asesinos de la casa Arana continúan su obra de carnicería que aunque han vendido parte de ella a un sindicato inglés, sus parientes son todavía los accionistas principales y tienen el Putumayo sus antiguos agentes. El robo, el asesinato y el incendio siguen adelante y nada hacen nuestras autoridades judiciales para impedir que el juez posponga indefinidamente el castigo de los crímenes. Semejante decisión puede significar solamente una de dos cosas: o parcialidad o error, al nombrar a un magistrado en un distrito sobre el cual Perú había perdido todo derecho de soberanía”.

 
IMAGEN 10

·       Rocca denunció al juez del crimen de Iquitos: “yo, Benjamín Saldaña Rocca me permito informar a los célebres malhechores Víctor Macedo y Miguel Loaiza de haber cometido crímenes de asesinato, incendio, estafa y robo, agravados con las más crueles torturas y martirios, cometidos con agua, fuego y látigo, en los ríos Igaraparaná, Caraparaná, Cahuinarí y otros en los cuales la Casa Arana efectúa la industria cauchera. Estos lugares se llaman la Chorrera y El Encanto. Víctor Macedo es administrador de la Chorrera y Miguel Loaiza de El Encanto. Se complacen en asesinar y en quemar vivos a los pobres indígenas, indefensos e inofensivos que evitan esa región”.

·       En la Chorrera, Fidel Velarde después de pensar y recibir la goma apartó 25 de los 800 aborígenes que habían llegado a entregar la producción con el pretexto de que eran demasiado perezosos en el trabajo. Víctor Macedo y sus cómplices Loaiza dieron orden de que cada indio fuera envuelto en un saco empapado en petróleo, al cual se prendió fuego inmediatamente. Las víctimas emprendieron su fuga arrojándose al río con la esperanza de salvarse, cosa que no lograron, pues todo se ahogaron. Estas crueldades se cometían a manera de diversión habitual de Macedo y de sus compañeros infernales.

·       Otras de las hienas del Putumayo se llama Miguel Flores quien asesinó al número de hombres, mujeres, viejos y niños que Macedo, temeroso de que se despoblara totalmente la región, le dio la orden expresa de no matar más por diversión sino solamente en el caso de que no entregaran el caucho. Flores obedeció las órdenes de su superior, y en dos meses solamente mató 40 indios. Las torturas con que los castigaban eran constantes y las mutilaciones terribles, porque también les corta orejas, narices, manos y pies, a un número considerable de víctimas. Eran las ocupaciones favoritas del empleado modelo de la Casa Arana.

·       Abelardo Agüero tiene la costumbre de practicar el tiro al blanco con los indígenas que mantiene presos en Matanzas. Se ocultan los esqueletos de los millares de víctimas del terrible Norman, joven que no ha cumplido aún 22 años.

·       Dos individuos de color negro llegado de Barbados llamado Stanley y Lewis, para cumplir las órdenes del subdirector de la sección, dieron 155 azotes a una india, hasta el punto de despedazar los muslos. Enseguida la fusilaron. Emprenden viajes en busca de tribus de indios y de caucho. Los que no han logrado presentar la cantidad exigida reciben 25 azotes de estos dos negros de Barbados que han sido llevados con el único fin de servir de verdugos. Al 10º azote las víctimas pierden el sentido. A veces tres o cuatro indios dejan de aparecer por qué no ha podido recoger la cantidad de caucho exigida. Los buscan y después de encontrarlos rodean la choza en donde se ocultan prendiéndole fuego. Los indios que emprender la fuga son fusilados inmediatamente pero en la choza también se ocultan ancianos niños y enfermos y todos parecen bajo el bárbaro machete del Putumayo.

·       Las posesiones de Arana, si es que puede llamarse así, comprendían 12,000 millas cuadradas. En la reunión a anual de la compañía el Presidente declaró que ésta no poseía título sobre esa región sin embargo, los llamados derechos fueron adquiridos por una organización ilegal compuesta de 1000 empleados que gozaba del apoyo de la soldadesca peruana y cuyo objeto era despojar a los colombianos de sus propiedades. El gobierno peruano tenía conocimiento de tales hechos. La intención del gobierno peruano cuando contrató a Groucho fue el de adelantar el avance de sus derechos en el Putumayo, pero como este no cumplió sus designios, después de permanecer dos años en el Putumayo, desapareció misteriosamente como lo denunció Casement en su publicación.

 
CASA DE LA CHORRERA

·       Las fotografías inéditas tomadas por lo muchos son muy conocidas y representan escenas verdaderamente espantosas. En su prólogo al ahora el cónsul general del Perú manifiesta: la casa Arana ha invertido más de 300,000 libras con el fin de civilizar, de alguna manera, a los salvajes que habitan esas regiones, concluye el prefacio diciendo que el informe de Groucho tendrá indudablemente valor grandísimo, porque probara, en caso de que tal cosa fuere necesaria, la aplicación de la actividad peruana a regiones que ciertas naciones vecinas nos reclaman.

·       El 20 febrero 1907 el presidente de la República recibió el siguiente telegrama: diariamente tenemos conocimiento de las atrocidades cometidas en el Igaraparaná por los peruanos. Obedeciendo órdenes de Arana, hicieron preso en Barcelona, al cacique principal de los Huitotos y después de darle 100 azotes lo colgaron bocabajo con una cadena al cuello. Las víctimas son muchísimas.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

EL LIBRO ROJO DEL PUTUMAYO. CAPITULO 5


EL LIBRO ROJO DEL PUTUMAYO

CAPITULO 5

·       Míster Simmons súbdito inglés que vive en Colombia desde 1882 escribió sobre el tratamiento que le dan las autoridades colombianas a la población nativa: “Colombia, al contrario de la mayor parte de las repúblicas sudamericanas, ha mostrado invariablemente interés profundo y benévolo por los indios que están bajo su jurisdicción. Las leyes del país prestan mayor protección a los indios que a los mismos blancos. Solamente los motilones, que habitan el contrafuerte oriental de los andes en la región del golfo de Maracaibo ha sido inquietud para la nación. Como durante la dominación española se les tratará muy mal, no ha sido posible los colombianos entraran relaciones con ellos debido al antiguo resentimiento. El resentimiento se originó en Villanueva, ciudad situada sobre la falda septentrional de la Sierra Negra. Los indios fueron invitados a una fiesta y se les hizo entrar, por medio de engaños, a una granja a la cual se prendió fuego, haciendo perecer entre las llamas 300 hombres con sus mujeres y sus niños.

 
IMAGEN 6

·       Existían relaciones de comercio que, a causa tal vez del asesinato de algunos negociantes, los españoles vengaron de esa manera. Sea como fuere, esta era época en que ingresaron en guerra los colombianos. Las aldeas colombianas en el valle del Cesar, tales como Becerril, como, Palmira y espíritu Santo, están en perpetuo estado de sitio. Llegué con el jefe principal de los indios de San Blas, quien había ido a Bogotá a ofrecer sus servicios y los de su tribu al gobierno de Colombia, con el fin de rescatar a Panamá. Los indios de San Blas son muy belicosos y viven en las montañas que separan el aparato del mismo. Los indios que habitan en la región situada entre el Putumayo, río que desembocan en el Amazonas, forman parte del territorio nacional y se les gobierna directamente desde Bogotá.

·       Casement registra el hecho de que los indios huían de los peruanos en busca de colombianos que los protegiera. Un considerable número de aborígenes atravesó el Caquetá en dirección a territorio colombiano. En su informe dice que los peruanos efectúan invasiones más allá del Caquetá con el fin de apresar a los infelices salvajes que habían huido de la persecución peruana que efectuaban los agentes de Arana en el Putumayo.

·       El Perú declara que el Putumayo es un territorio neutral y que como tal, no tiene sobre el, derechos establecidos para ejercer jurisdicción. Así dejó la puerta abierta por donde puede entrar la diplomacia, en representación de la civilización, para que ponga fin al crimen constante y a la brutalidad sistemática.

·       El Perú ha dicho que ha emitido más de 200 órdenes de arresto contra gentes criminales de la Peruvian y contra el mismo Arana. Pero estos usan mano de obra inteligente para engañar a la civilización, porque el Perú es absolutamente incapaz de efectuar arrestos en esa región. Lo declaró el mismo doctor Paredes, nombrado por el gobierno peruano para efectuar las reformas del Putumayo, cuando dijo: “entre la mayoría de los peruanos que habitan esa región del Putumayo no consideran el asesinato como un crimen”. Idea que también confirma Casement cuando en su informe también dice: “en la región del Putumayo, en donde ejerce explotación los peruanos, es como un el sistema de trabajo forzado que se efectúa corrientemente con la trata de indios. Los peruanos no consideran como delito punible el asesinato de los indios en la selva”.

·       El TC. Fawcett, oficial inglés que viajó extensamente por el Perú, conto: “las atrocidades del Putumayo han llamado la atención pública sobre el tráfico cauchera de los peruanos. Además de las tribus del Putumayo hay muchas otras sometidas a la esclavitud. La nación, como comunidad, estima demasiado la floreciente industria cauchera y no se preocupa por los métodos que aseguran el éxito de su empresa. La inmunidad y las grandes ganancias pueden tentar a agentes avaros a emprender una explotación barata de las riquezas cauchera, haciendo uso de los indios salvajes hasta el punto de hacerlos trabajar gratis y a matarlos de hambre. No creo que haya un solo oficial del Perú que no tenga la convicción sincera de que los indios sólo sirven para ser esclavos o para ser fusilados”.

·       Míster Lange hizo un relato de sus expediciones en el Amazonas donde demuestra que es el peruano quien, a causa de su perpetua hostilidad hacia los indios, se ha granjeado su odio. En el Perú se venden los indios salvajes como semovientes de las haciendas.

 
IMAGEN 8

·       Otro explorador francés fue Eugenio Robuchon quien visitó las posiciones de Arana en 1904, por cuenta del gobierno peruano, pero siendo pago por la Casa Arana y quien también hizo un interesante relato: “los indios Huitotos son caníbales en contradicción con lo que contó el doctor paredes quien niega el hecho enfáticamente”.

·       El tratado de amistad, comercio y navegación, celebrado entre la Gran Bretaña y el Perú el 10 abril 1850 estipula que el Perú se compromete a cooperar con los británicos para abolir totalmente el tráfico de esclavos. Por ello es muy curioso que en el mercado Iquitos se vendan públicamente niños indios importados del Putumayo.

·       Casement también dice: “en 1904 la casa Arana había adquirido dominio completo de la región del Putumayo, la cual estaba ocupada desde 1880 principalmente por caucheros colombianos hasta cuando llegaron los peruanos. La región del Putumayo ha sido violentamente usurpada por el gobierno del Perú, por ciudadanos peruanos y por la Peruvian. Según los peruanos la posición de dominio sobre esa región y la explotación fructuosa de las selvas cauchera es envolviendo solamente el asesinato de los indios sino también la exterminación de los colonos colombianos.

·       En 1891 Colombia presentó una reclamación al gobierno del Perú contra ciertos actos de vandalismo cometidos por un peruano establecido en el territorio colombiano del Putumayo. El Perú contestó asegurando que se habían hecho investigaciones pero el criminal, al verse perseguido, había huido a Aguarico o Prioritaria, que queda en territorio colombiano. Por ello es muy extraño que varios años después, en 1903, el gobierno peruano incluyera justamente esta misma población dentro de su mapa jurisdiccional.

·       En 1998 la casa Arana abrió su sede en Iquitos. Y un año más tarde el gobierno colombiano, alarmado por los actos de vandalismo que con los indios del Putumayo ejecutaban las autoridades y los ciudadanos peruanos, llamó al efecto la atención del gobierno peruano. La respuesta del gobierno del Perú no contenía negativa ninguna de las afirmaciones de Colombia relacionadas con el proyecto de apoderarse gradualmente del Putumayo. El gobierno de Colombia se daba cuenta perfecta de los designios del gobierno del Perú sobre adquisición de soberanía en ese territorio. Pero una prolongada revolución en Colombia impidió que el gobierno prestar atención a lo que sucedía en ese territorio. Nuestra famosa guerra de los 1.000 días.

·       Hay pruebas evidentes de los ataques hechos por Arana Hermanos contra colombianos, tanto en el Putumayo como en el territorio al norte del Caquetá, apoyados por autoridades civiles y militares del Perú. El 18 febrero 1903 Colombia presentó la siguiente nota al Perú: desde hace algún tiempo, las autoridades del departamento de Loreto vienen ejerciendo actos de dominio en los territorios situados en la margen Septentrional del Amazonas, sobre los ríos Napo, Putumayo y Caquetá, territorios que Colombia considera como suyos. Se trata de medidas que un plan perfectamente preconcebido y combinado con el objeto de ir tomando posesión de sus territorios”.

martes, 3 de diciembre de 2013

EL LIBRO ROJO DEL PUTUMAYO. CAPITULO 4


EL LIBRO ROJO DEL PUTUMAYO

CAPITULO 4

·       La navegación por el Putumayo de los vapores de la compañía Reyes Hermanos no ocasiona ninguna protesta por parte del gobierno peruano durante los nueve años en que estos señores tuvieron en su poder la circulación por el río. El Drama había sido adquirido en Iquitos y partió de este lugar con documentos oficiales de sarpe hacia el Putumayo como nave propiedad de empresa colombiana. No fue sino hasta fines de 1900 cuando salió de Iquitos la lancha de guerra Cahuapanas, que fue el primer barco peruano que navegó en el Putumayo llevando a bordo una escolta militar que desembarcó en Cotuhé a 43 millas de la desembocadura del Putumayo.

·       El general Reyes cuenta: “en el año de 1874 exploré el Putumayo. Durante 10 años navegamos el río Putumayo, el Napo, el Caquetá y otros afluentes del Amazonas. Establecimos un servicio cuatro vapores. Construimos caminos al interior de Colombia. Abolimos el tráfico de esclavos con los indios y combatimos contra los traficantes a quienes hicimos prisioneros y los entregamos a las autoridades brasileñas. Sensibilizamos muchas tribus salvajes. Mantuvimos la soberanía de Colombia sobre el Putumayo, aunque actualmente el Perú pretende avanzar hacia la cima las montañas y hasta las mismas puertas de paz de Quito. Todo esto lo hicimos con nuestro propio dinero y sin apoyo ni protección de gobierno alguno”.

 
IMAGEN 4

·       En 1892 un peruano llamado Benavides propuso al gobierno del Brasil encargarse de la concesión otorgada a Reyes en 1875, con el fin de efectuar operaciones de comercio entre los puertos del Amazonas y los del Putumayo de la República de Colombia. El contrato liberaba de derechos de importación todos los productos naturales que vinieran de Colombia que fueran llevados en buques brasileños a los puertos de Manaos y Belén. A la muerte de Benavides la concesión pasó a manos de un colombiano llamado Manuel Vélez Uribe, quien hizo dos viajes en vapor en 1890 y tres viajes de 1900. En su viaje del 11 febrero de 1901, Vélez Uribe, que estaba a bordo del remolcador Victoria, cobijado con el pabellón brasilero y navegaba hacia el Putumayo, recibió una descarga de las fuerzas peruanas acantonadas en Cotuhé.

·       Fue la primera tentativa deliberada de autoridades peruanas de usurpación de territorios bajo la exclusiva jurisdicción de Colombia. Con ello facilitó el que Arana Hermanos iniciaran, bajo el consentimiento de la administración peruana, las terribles atrocidades que todos conocemos. Es fácil comprender que lo grandes éxitos comerciales alcanzados por Vélez Uribe despertaron la codicia y la ambición de los traficantes de Iquitos entre los cuales se contaba el célebre César Arana. En 1903 quedó definitivamente establecida en Iquitos la infame Casa Arana Hermanos. Es claro entonces, que la llamada jurisdicción del Perú sobre las regiones del Putumayo tiene su origen en la codicia que despertó a los traficantes peruanos por los negocios de caucho establecidos por los colonos colombianos.

·       Ante la codicia comercial privada se creó en el Perú la codicia oficial, como lo demuestra un mapa oficial publicado en Inglaterra en 1903 por orden del ministro de Relaciones Exteriores del Perú donde muestra como territorio peruano la región del Putumayo.

·       A fines del siglo XVI y principios del 17 algunos capitanes españoles, misioneros jesuitas y franciscanos, dependientes del gobierno de Popayán, en Colombia, fueron los primeros exploradores de las regiones de Mocoa, Sucumbios y Cofanes, en las cabeceras del Putumayo.

·       En 1541 Hernán Pérez de Quesada, que fue el primero en descubrir las regiones bañadas por el Caquetá, salió de Bogotá. La región situada entre el río Napo y el Putumayo y entre este último y el Caquetá, eran conocidas con el nombre de misiones de Mocoa y Sucumbios, respectivamente. Y Mocoa era la capital de la región que dependía del gobierno de Bogotá y por ello soberanía colombiana.

·       En 1609 el capitán Juan de Sosa, explora las cabeceras del Putumayo haciendo de ella un curioso relato, que aún se conserva. Con eso demuestra que el gobernador de Popayán ejercía jurisdicción positiva sobre el Putumayo.

·       El capitán describía así las cabeceras del Putumayo: el Caquetá nace en una meseta de la cordillera y corre en línea recta hacia el oriente, pasa cerca la ciudad de Agreeda, Mocoa, que está situada en una zona montañosa, al oriente de la cordillera. El suelo esta región contiene mucho oro, aunque de calidad pobre. En un valle cubierto de pradera sin árboles, llamado Sibundoy, nacen los ríos: el San Francisco, el San Pedro y el Quinchoa O Santiago. En su extremo oriental, se encuentran esos rios, que atravesando la montaña por el oriente, llegan a la llanura y reciben el nombre de Putumayo”.

·       En 1639 el padre Acuña hizo un interesante relato de un viaje por el Amazonas: “el río Putumayo antes de llegar al Amazonas recibe las aguas de 30 grandes ríos. Los habitantes del país lo llaman el Y. El río baja de las cordilleras de Pasto y contiene mucho oro”.

 
ACTUAL CASA ARANA EN LA CHORRERA

·       En el siglo XVIII, los franciscanos de Colombia fundaron algunas aldeas en el Putumayo, como Santiago, San Pedro y Mocoa. Otros franciscanos que viajaban por el Fragua y el Orteguaza fundaron las aldeas de Tunguillo, Descanso y Simón, sobre la ribera del Caquetá. Los acompañaban oficiales del gobierno de Colombia.

·       Extractos de notas hechas por un misionero francés que visitó el Putumayo en 1895, donde declara que los colombianos habían fundado innumerables iglesias en esa región. Este misionero vivió cinco meses en el Putumayo y algunas de sus notas son: “nos visitó el obispo de Santiago en el hospital y hablamos largamente de los indios de esa inmensa región de su diócesis, que se llama el oriente o Caquetá y que está completamente abandonada por las autoridades políticas, más si existe la gobernabilidad eclesiástica. Esa región bañada por el río Putumayo y Caquetá es tan grande como Francia. Llegué a Lagunos, lugar denominado así porque allí habitan muchos nativos de ese nombre. Esos buenos indios se ofrecieron acompañarme hasta Santiago y después hasta El Devisadero a más de 4000 m de altura. Es maravillosa la vista de las selvas y el alto valle en donde nace el Putumayo. Ese valle es una inmensa cuenca húmeda en donde nacen innumerables arroyos en los que juntándose forman el gran río que se precipita través de la montaña tan pronto como abandona la llanura”.

·       “Hace cosa de 40 años lo jesuitas viven con los indios de Santiago que son en su mayoría grandes, fuertes y viven en relación tranquila con los blancos. San Andrés del Putumayo, está situado sobre la fuente de ese gran río y está a menor distancia que Santiago del primitivo lago de Coucha. Después decidí emprender viaje a Sibundoy. Y después a Mocoa. Posteriormente, después de dos vías de viaje, saliendo de Mocoa, llegamos a Guineo. Más tarde fuimos a San Vicente y al cabo de un día de viaje llegamos a San Diego. Poco después me embarqué para San José que queda sobre la ribera izquierda del Putumayo”.

·       “Como el Putumayo tiene sobre el Caquetá la ventaja de ser navegable, los transportes serían fáciles. La construcción de ferrocarriles en aquellas vastas regiones sería juego de niños. Es de lamentar que no se establezcan con esos benévolos indios comunicaciones que facilite la evangelización de los pueblos que habitan los valles del Putumayo, el Caquetá y el Napo”.

·       “La República de Colombia, debido a su extensión, a la naturaleza montañosa de su suelo y a la falta completa de ferrocarriles, no hay país del mundo en donde las comunicaciones sean más difíciles. Grandes regiones de Colombia, con el nombre de territorios nacionales, están reservados exclusivamente para la población india. El gobierno no ahorra esfuerzos para llevar las ventajas de la civilización a esos seres que, por vivir en las profundidades de la selva, quedan fuera de su influencia benéfica. El gobierno de Colombia lleva su celo por los aborígenes hasta un extremo ridículo habiendo iniciado por una suma de auxilio que sean libres y que terminó siendo 20,000”. Yo agrego: pero por todo este auxilio y sin proponérselo Colombia ganó respaldo para el tratado fronterizo que acordó años después. Sin ese respaldo Colombia habría perdido mucho más territorio.

lunes, 2 de diciembre de 2013

EL LIBRO ROJO DEL PUTUMAYO. CAPITULO 3


EL LIBRO ROJO DEL PUTUMAYO

CAPITULO 3

 

·       Cuando Perú pactó límites con el Brasil. En 1873 pretendió ejercer soberanía sobre el curso del todo el río Putumayo. Dos años más tarde el general Reyes, establece un servicio de vapores en el mismo río. En esa ocasión destruyó los hitos fronterizos que entre Brasil y Perú habían acordado sobre la soberanía colombiana, actuación que no le importó que afectara sus negocios comerciales debido a su acendrado patriotismo personal ya que las autoridades oficiales no tomaban ninguna importancia al hecho.

·       La ocupación peruana fue por los años de 1900 cuando Colombia se encontraba enfrascada en un fuerte conflicto civil. Los colombianos fueron atacados y llevados, no como prisioneros de guerra, ya que no existía un conflicto declarado, solo el hecho de ser competidores comerciales de los negociantes peruanos.

·       En los planes de expansión comercial y posibilidades futuras de explotación de la Casa Arana, se pudo verificar que tenían en reserva, después de haber explotado la región al norte del río Amazonas hasta el río Putumayo, el pentágono enmarcado por el norte del río Putumayo y por el sur el río Caquetá. Por el oriente, por una línea que partía de la desembocadura del río Jaguar con el río Putumayo y en dirección recta hacia el nororiente hasta interceptar el río Caquetá. Por el occidente. Una línea recta que partía un poco al occidente de El Encanto, sobre el río Putumayo en dirección norte y paralela al río Caraparaná, hasta sus cabeceras donde se desviaba hacia el nororiente hasta interceptar el río Caquetá. Área inconfundiblemente colombiana y que ni siquiera se encontraba definida como región en litigio. Es aproximadamente de 200,000 millas cuadradas.

·       Hasta ese momento el área explotada por la Peruvian era aproximadamente de 10 a 12,000 millas cuadradas. Las atrocidades que se cometían en las mal llamadas posesiones de Arana, en el Putumayo se les acostumbraba denominar como "Paraíso del Diablo" bajo la vigilancia peruana. No sólo trataban a los indios como animales salvajes sino que convertían a sus hijos en esclavos y a sus mujeres en concubinas. Es preciso también impedir que se cometan estos crímenes con los desgraciados salvajes que habita toda la región del río Putumayo y sus afluentes.

 
IMAGEN 3

·       Primera ocupación del Putumayo. Según el informe de Casement, "se efectuó la primera invasión colombiana" a principios de la década de 1880 a las regiones del Putumayo cuando se establecieron un gran número de colonias colombianas en el Cahuinarí y en las riberas del Caraparaná y del Igaraparaná. Región situada al sur del río Caquetá y al norte del Putumayo.

·       Durante la colonización colombiana los aborígenes gozaron de posesión tranquila porque los peruanos no habían entrado aquellas regiones ya que éstos llegaron sólo principios del siglo XX. La administración de los caucheros colombianos permaneció bajo el poder del gobierno colombiano. El primer atentado de usurpación por parte de los peruanos se efectuó en 1900, año en que una lancha peruana armada en guerra subió por el Putumayo y estableció una aduana en un punto cercano a la desembocadura del río Cotuhé.

·       El caucho que obtenía la Casa Arana entre 1900 y 1904 en esa región, provenía en negocios que éste hacía con los explotadores caucheros colombianos ya que no tenía dominio sobre la región. Como no era cosa fácil obtener víveres de Colombia y el caucho no se transportaba río arriba sino arriba abajo, era más conveniente comprarlos en el Brasil por el Perú. Por ello la casa Arana estableció una línea de vapores entre Iquitos y los dos tributarios del Putumayo de esta forma obtenía ganancias por la compra del caucho que traían los explotadores y por la venta de suministros y víveres que llevaban a su regreso. Para mayor dominio la casa Arana comenzó a adquirir las propiedades de los colombianos ya fuese por conveniencia comercial entre negociantes o incluso por coacción cuando no era posible lo primero.

·       Si un explotador colombiano sacaba producto furtivamente de las regiones que Arana consideraba sus propiedades no era tratado con indulgencia. Normalmente eran llevados en manada maniatados de estación en estación, en donde se les insultaba, golpeaba y abofeteaba, cuando no eran asesinados. Arana emprendía expediciones armadas contra los colombianos tanto en esa región como sobre el territorio colombiano. Incluso hacia el norte del Caquetá.

·       Cuando Arana ya era una asociación inglesa perpetró atrocidades sobre las tribus aborígenes en territorio colombiano enviando fuerzas armadas contra ciudadanos de esa república. Despojó a los colonos colombianos usando métodos de exterminio y conquista a pesar de que el llamado territorio de la compañía, como lo denominaba su presidente en la reunión anual de 1910, no existía como se verá.

 

·       Antes de 1880 ya se habían dado algunas ligeras migraciones de colonos pero no debida al caucho sino la riqueza natural de la quina que ofrecía considerables atractivos a los negociantes emprendedores, en su mayoría eran colombianos que buscaban el producto. La explotación de la selva, rica en el producto, fue el origen de cuantiosas fortunas. La migración de colombianos a la región fue descrita por un misionero francés quien la escribió así: “en la época, había más blancos en Mocoa que aborígenes. Los hermanos Reyes formaron una compañía para explotar la quina. Durante años fue un activo negocio. Sus tres vapores subían regularmente por el Amazonas y el Putumayo hasta San José para recoger el producto y abastecer la región. La prosperidad no fue larga. Ganaban más los intermediarios y el trabajo manual era costoso. La compañía no pudo sostenerse, un buque náufrago y los otros dos fueron vendidos”.

·       La Sufrida era el centro de operaciones del general Reyes en la época cuando se ocupaba del negocio en esa región. Ella fue el centro de navegación de vapor en el Putumayo y fue allí donde se perdió el vapor Tundama de propiedad de Reyes. Cuando se formó la compañía de Reyes Hermanos no había transitado aún ningún vapor en el Putumayo. En numerosos puntos de su curso se encuentran lugares y puertos bautizados por el general Reyes: por ejemplo, puerto Sofía que se llama así en nombre de la esposa del general.

·       Los hermanos Reyes continuaron como dueños de la navegación en el Putumayo hasta 1884, año en que la compañía entró en liquidación.

·       Los ríos de la región tienen diversos nombres según provengan de los nativos o de los conquistadores. De esta forma, el Caquetá se llamaba Yapurá o Japurá. El Putumayo, Iza. El Amazonas es el Marañón. Algunos sostienen que el marañón es la cabecera del río Amazonas mientras que otros argumentan que las verdaderas cabeceras del Amazonas son el río Napo. La realidad es que estos dos grandes ríos, muy similares entre sí, se reúnen para formar el gigante río Amazonas aguas abajo, que después, en territorio del Brasil, recibe también el poderoso Rionegro para convertirse en el río más caudaloso del mundo.