INTRODUCCIÓN
A EXPERIENCIAS DE CRITERIO
Fue nuestra
concepción sobre la forma de como usar la potestad militar de la disciplina
institucional, por lo cual tuvimos diferencias con la doctrina tradicional. Como lo expusimos en la
crónica “Ideas Raras” en este mismo espacio de “Aeronautas y Cronistas”, desde cuando
fuimos alumnos. Por ello compartimos los más llamativos casos en los que
intervenimos. Buscando más la corrección actitudinal del subalterno y de la
persona que el reclamo punitivo. Una concepción de la disciplina analítica y
formadora antes que la sancionatoria.
Un
modelo de ejercicio de la disciplina militar más preventiva que correctiva. Que
algunos veían como demasiado paternalista, en especial los superiores. Otros de
debilidad en la autoridad. Más, de parte de los subalternos que pensaban que
podían aprovechar esa característica personal para pensar que con nosotros se
podía esquivar las sanciones y por ello poco severos con lo cual se les daba la
oportunidad de reincidir.
O para
ser exonerados de la sanción impuesta. Lo que más dolía era que se había creado
la norma, por mala costumbre, de que todo lo relacionado con los antecedentes personales,
a pesar de ser plasmados documentalmente y de trascendencia, por el los efectos
que a largo plazo generan, fuesen consignados en sus folios de vida donde se registran
los conceptos y las evaluaciones profesionales. Pretendían que dichos
documentos fuesen desaparecidos, olvidados o dejados pasar por alto como una forma de inapropiado encubrimiento. Algo totalmente ilegal e inmoral.
Es
bien establecido que toda nuestra vida militar debe conservarse muy
minuciosamente para un infalible, inevitable y estricto seguimiento de nuestro
compartimento en el servicio y en todos los aspectos de la idoneidad. Pues esa
inapropiada regla costumbrista era un error institución que fue origen de
graves daños institucionales.
Pues bastantes,
con inmoral astucia, lograban los ascensos en el escalafón militar haciendo que
se saltaran los deméritos. Al mismo tiempo que eran muy celosos en que se les consignaran,
en su hoja de vida, los méritos. Así llegaban a altos grados y cargos de la
jerarquía militar, donde su tolerada actitud, se hacía bastante inconveniente al
interés institucional. Y con ello al nacional. Como lo es en cualquier país.
Con ello
intentábamos romper las muy arraigas y reprochables costumbres del tráfico de
influencias, las condescendencias particulares, los círculos de favores mutuos
y las famosa e inapropiadas roscas entre amigos, para antiéticas
conveniencias. Tanto entre compañeros, como entre subalternos y
superiores.
Situación
bastante difícil de dominar en el medio militar debido al exagerado y deformado
concepto del uso de la autoridad y la posición dominante de la superioridad. O por
el defecto de la mal entendida subordinación.
Situación
que, durante un tiempo, fue agravada por la falta de experiencia y de doctrina
institucional sobre el comportamiento acertado, cuando se inició la
incorporación del componente femenino al escalafón de la Fuerza Aérea.
La falta
de previa y debida reglamentación al respecto facilitaba el uso de la autoridad para sacar
ventas de tipo familiar y personal. Siempre en contra del servicio antes que lo particular. Situaciones que eran perfectamente
previsibles que se darían. Como esperando, erradamente, que no fuese necesaria
esa acción preventiva. Más bien pensando que al azar, se pudiesen corregir
cuando se presentaran. Lo que, luego, la experiencia demostró que no había sido
una actitud y presunción acertada.
No pretendemos
mostrar que atinamos en el tema de la disciplina preventiva y documentada en
los historiales militares. Sino que, simplemente, es el particular parecer al
respecto, basados en nuestros criterios. Ya estos hechos tienen solo
connotación anecdótica, pero algo de valor referencial conservan para quienes
quieran aprender del pasado.
Ni demostrar que acertamos completamente, aunque si logramos mucho
cambio en la actitud. Pues es más efectivo que el simple acatamiento de
ocasión. Aunque el subalterno lo puede usar para un caso específico solo para salvar las
apariencias del momento. Y cuando tenga la oportunidad de repetir la falta
volverá a faltar. Porque no se interiorizó el comportamiento positivo
permanente.
No teníamos esa intención prevista, de ser útiles a futuro, pero los habíamos guardado. Ahora que, ocasionalmente, los hemos encontrado, hemos visto en ellos una
última utilidad. En especial para las nuevas generaciones militares. Por ello
los ofrecemos a manera de simples referencias.
Una de
esas lecciones consiste en que a las personas sensatas les es más efectivo el
que sus superiores les pongan en evidencia sus malos comportamientos, por la
vía documental. Y sobre el cómo se deben comportar, antes que el efecto que
tenga una severa sanción. La que puede ser más hiriente que formativa.
Adicionalmente, se teme mas a un documento, porque afecta su historial de manera permanente. Ya que
quedan registros físicos de los hechos. Y eso les es más obligante que los
reclamos verbales, sin trascendencia histórica. Por ello estos últimos son los que más gustan
porque fácilmente se olvidan. Las palabras se las lleva el viento. pero convierten el uso de la disciplina en una función cantaletosa con poca solemnidad y trascendencia profesional e institucional. que se puede burlar con facilidad
Lecciones
que nos indicaron que es mejor la fuerza de la convicción, para alcanzar el
acatamiento, como primera alternativa, que la de la imposición. Sin ignorar que
es, en algunos casos, afortunadamente pocos, necesario el castigo drástico. Ni buscamos ninguna otra connotación diferente a la de dar la oportunidad
de interpretar los hechos, cómo cada cual lo considere apropiado. De esa forma que
sean útiles a los demás para crear criterio personal sobre como actuar ante ese
difícil deber militar. Tanto en lo que debe ser y en lo que no debe ser.
Que es
parte del aun mayor y más complejo arte de mandar y comandar a los hombres para
que se esfuercen en lograr la victoria. Que es, primordialmente, en principio, único y el objetivo del poder militar: El arte y la ciencia
de prevenir la guerra. Antes que tener usar ese poder para restablecer la paz. Cuando
los líderes políticos han sido incapaces de construirla y sostenerla.
Pero siempre
basados en el criterio y fundamental principio de que los seres humanos
racionales, podemos pensar, decir o actuar con libre albedrío dentro de la
ecuanimidad. Al fin y al cabo esa es parte de la libertad. Uno de los
fundamentos constitucionales más sagrados del ser humano y principio de la democracia.
Razón
por la cual las FF AA se esfuerzan tanto
en preservar. Por ser la diversidad conceptual el motor del mejoramiento de la
civilización humana. Dedicación militar que incluye su entrega a grandes
esfuerzos y hasta el de su sacrificio. Desde el mismo comienzo de la república
hace ya doscientos años.
Esperamos
que sea de referencia. En especial a los que apenas inician la muy antigua e
inagotable profesión de las armas, durante toda y la muy larga historia humana.
Pues muestran situaciones, casi que hasta simpáticas, de como la ingeniosidad
humana usa muchas herramientas conceptuales para impedir que se le demande el
mejoramiento continuo y el autoperfeccionamiento en la búsqueda de la
excelencia. No solo profesional sino también personal.
Como cuando algunos argumentaban que no se les podía
sancionar porque no se había seguido el maniqueo concepto, usado sin saber que
era, del “debido proceso”. A lo que cuando se les cuestionaba diciéndoles que si
creían en esa falencia era porque sabían cuál era el acertado. Que demostraran lo
contrario para aceptarles su argumento. Pero se enmudecían quedando en
evidencia su ignorancia e incongruencia. Lo que, por dentro, nos hacían reír.
Para
ser más evidentes y auténticos, mostramos los casos tal como fueron procesados
en su forma original, hace ya bastante tiempo. Con las notas personales y
conceptos adicionales. Incluidos los errores de dicción, redacción, composición
y hasta la ortografía y caligrafía. No como un alarde al error sino a la
originalidad vivencial. Aprovechando los modernos recursos, que la tecnología
actual nos brindan y que antes eran imposibles.
La
mayoría de los casos se explican por si solos. O con las notas manuscritas que
se agregaron al documento original en su momento. Solo se amplían, con nota
adicional, aquellos donde se consideró necesario.
EXPERIENCIA 1

EXPERIENCIA 2
EXPERIENCIA 3
EXPERIENCIA 4
EXPERIENCIA 5
EXPERIENCIA 6