AERONAUTAS Y CRONISTAS

domingo, 29 de diciembre de 2013

DIVERSIDAD BENEFICA


DIVERSIDAD BENEFICA

Discurso de Bolívar

Séame permitido llamar la atención del Congreso so­bre algo de importancia vital. Tengamos presente que nuestro pueblo no es el europeo, ni el norteamericano. Que más bien es un compuesto de África y de América que una emanación de la Europa. Pues hasta la misma España deja de ser europea por su sangre africana, por sus instituciones y por su carácter.

Es imposible asignar, con propiedad, a qué familia humana pertenecemos. La mayor parte del indígena fue aniquila­do, el europeo se ha mezclado con el americano y con el afri­cano, y éste se ha mezclado con el indio y con el europeo. Todos nacidos del seno de una misma madre, con pa­dres extranjeros diferentes, en origen y en sangre. Y todos diferimos visiblemente en la epidermis: esta diferencia es de la mayor trascendencia.

 


HOMOGENEIDAD DE SANGRES

Mi opinión es, Legisladores, que el prin­cipio fundamental de nuestro sistema de gobierno depende, inmediata y exclusivamente, de la igualdad practicada en nuestro suelo. Los hombres nacen todos con derechos iguales a los bienes de la sociedad.

A pesar de eso no to­dos los hombres nacen igualmente aptos para la obtención de todos los rangos. Pues todos deben practicar la virtud, y no todos la practican, todos deben ser valerosos y todos no lo son, todos deben poseer talento y todos no lo po­seen.

La naturaleza hace a los hombres desiguales en genio, temperamento, fuerzas y caracteres, De aquí viene la distinción efectiva que se observa entre los individuos de las sociedades libremente esta­blecidas.

EL ESPÍRITU DE LA LEY


Por eso las leyes corrigen esta diferencia, porque colocan al individúo en la igualdad llamada política y social. Con igual derecho a la educación, la industria, las ar­tes, los servicios, las virtudes, así sea una igualdad ficti­cia. Sin embargo, el principio de la igualdad política es ampliamente reconocido, aunque no lo es menos el de la desigualdad fí­sica y moral.

Y el conjunto es una situación eminentemente benéfica, en la medida en que la diversidad se multiplica cuando son reunidas todas las cla­ses en un estado. Bolívar.



RAZAS MUNDIALES

sábado, 28 de diciembre de 2013

EL ZAMBITO DEL BAJO APURE

 
EL ZAMBITO DEL “BAJO APURE”
 
Mientras yo retrataba al general Rondón, él me divertía refiriéndome algo de sus campañas.
 

 
RETRATO DE JUAN JOSE RONDON
¿Qué le parece a usted? me dijo un día. Habiendo acampado el general Barreiro, español, al frente del Pantano de Vargaz, se acercaron a nuestro campo dos húsares del Fernando VII. Seguramente con el ánimo de desafiar a dos de los nuestros.
 

 
HÚSARES ESPAÑOLES
Venían en magníficos caballos, muy bien uniformados de chaquetas verdes, guarnecidos de pieles, colgada sobre el hombro un espada, carabina, un par de pistolas y cantimplora al cinto. Los veíamos hacer morisquetas, cuando se me presento un zambito de caballería del Bajo Apure y me dijo.
-Mi generá (general), me da permiso de epantá (espantar) aquello (s) do (s) goos (godos).
-¿Tú solo?'
-Sí señó' me contestó el zambito que, medio desnudo y con su lanza, montaba en pelo (sin silla) un caballito que manejaba con una jetera (rienda usada por los primitivos Llaneros con mucha destreza).

 
SOLDADO LLANERO
Aprobada su petición por solo tener una diversión casual, el llanero se lanzó sobre los dos españoles. Cuando se acercó le hicieron tiros de pistola y carabina sin impactarlo. Y por fortuna no fue grave la herida hecha al caballo. Entonces lanceó a uno de los dos godos y el otro salió corriendo. La cantimplora volaba por la precipitación con que iba.
No obstante esta ligereza, fue alcanzado por el nuestro y corrió la misma suerte del primero. El zambo fue aplaudido por todo nuestro campo, a donde volvió con un caballo del enemigo de cabestro.
Yo le dije: 'Te has lucido', a lo que me contestó.
-Eso no es na, mi generá.
JOSE MARIA ESPINOSA, “El Abanderado” (abanderado y dibujante retratista de Bolívar que participó en las guerras del sur con Nariño)

viernes, 27 de diciembre de 2013

EL PRIMER BATALLÓN


EL PRIMER BATALLÓN

Todo el mundo  sabe, la disputa que tuvo lugar aquel día (viernes 20 de julio de 1810) en la calle real, entre un co­merciante español Llorente y don Antonio Mo­rales, con motivo del banquete que se preparaba para recibir al comisionado regio Don Antonio Villavicencio, santafereño, educado en España. La revolución se llevó a efecto porque que una simple disputa personal vino a ser la chispa que produjo la independencia de nuestro país.

 

LA DISPUTA

Me sucedió a mí lo que a muchos otros jóvenes de mi tiempo, que de curiosidad pasamos al entusiasmo y de meros espectadores, nos convertimos, en soldados. Sin, saber cómo, fui enrolado en las filas de los patriotas, que engrosaban por instantes y me hallé formando en la plaza mayor con mí lanza al hombro. Así fue que vi aprehender al virrey Amar y a la virreina, su esposa, por cierto más varonil que su marido.

Un señor Posada, que entonces era de los gritones, fue figura en los bochinches y asonadas, pedía las cabezas de Llorente y lo seguía la multitud pidiendo lo mismo, a   manera del eco que se repite en las rocas, pero muchos no sa­bían por qué la pedían, ni cuáles eran los deli­tos que había cometido.

 

PRIMER BATALLÓN

Creo, como lo creían entonces, la misma virreina y don Juan Sámano, que si hubiera salido una compañía del "Regimiento Auxiliar”, que hacía la guarnición de la plaza, se habría terminado todo en pocos mo­mentos.

Sámano aguardaba por instantes la orden que debía dar el virrey; pero éste por fortu­na era pusilánime y no se atrevió a darla ni a hacerse responsable de la sangre que pudiera co­rrer. Más entereza tuvo la señora, y así le echaba en cara a aquel su cobardía.

No hubo más sangre derramada aquel día que la de un sombrerero llamado Florencio, a quien hirió uno de los patriotas por haberle oído decir que tumbaban a los virreyes, por la ambición de mandar ellos, y que esto era peor. Por donde se ve que aquellos primeros patriotas no pensaban todavía en la absoluta libertad de la palabra.

 


BANDERA DE HÚZARES DEL CENTRO

Restablecida al fin la calma y organizado el gobierno, comenzaron a formarse los cuerpos militares, El “Batallón de Guardias Naciona­les”. Había venido a esta ciudad un cuerpo veterano llamado “El Fijo de Cartagena”. Este cuerpo estaba acuartelado en el convento de Las Aguas, y sus oficiales se prestaron volun­tariamente a enseñar el manejo de las armas. Concurrían a esta especie de academia varios señores del comercio y muchos jóvenes, a quie­nes los de Cartagena llamaban los paisanos, así como éstos llamaban a aquéllos los chungos, sin duda por ser, casi todos, gente de color. Y de entre esos jóvenes paisanos salieron varios ingenieros de gran provecho, como D'Eluyart, Macedonio Castro, Pedro y Atanasio Girardot, Hermógenes Maza, el ilustre Caldas, Santander y otros.  
 
JOSE MARIA ESPINOSA "EL ABANDERADO"

 

jueves, 26 de diciembre de 2013

EL BAUTIZO DE BOLIVAR


EL BAUTIZO DE BOLIVAR

 
El padrino, el marqués del Toro, dio al canónico Juan Félix, de la iglesia metropolitana y primo de doña Concepción, madre del Libertador, un papel con el nombre con que bautizaría al niño. Era Pedro José Antonio de la Santísima Trinidad.

 
URNA CON EL LIBRO DE ACTAS DONDE ESTÁ ANOTADO EL BAUTIZO DE BOLÍVAR 

Después de un rato, se sintió en la calle el regreso de la carroza. La comitiva entró en el salón, trayendo al niño, ya libre del pecado original. El marqués del Toro y don Francisco de Iturbe lo entregaron a sus padres, los cuales con afectuoso júbilo lo colmaron de cordiales caricias.

-Gracias a Dios dijo la marquesa; su Divina Ma­jestad permita que el agua del bautismo le haga un santo.

-Dame ese niño, añadió el marqués, que quiero des­pués de ti, dirigiéndose al canónigo Juan Felix, echar la bendición paternal a mi Pedro José, cuyo nombre me recuerda al venerado de mi tío el oidor, que en paz descanse.

-No le llames Pedro José, replicó el canó­nigo Juan Félix, que otro nombre le he puesto, y le has de llamar Simón.

-¿Y por qué has hecho ese cambio, Juan Félix?

-No sé cómo explicártelo, pero he sentido una voz interior, un extraño presentimiento, una inspiración que seguro viene de lo alto, que me ha dicho que este niño será, andando los tiempos, el Simón Macabeo de la América.

Suspensos quedaron todos los oyentes de tales palabras, pues ese era el nombre que había propuesto el primo del niño, el también canónigo y del mismo nombre, don Juan Félix de Aristeguieta quien andaba ya en olor de santidad. Y quien antes de morir había testado sus muchas propiedades al recién nacido. Quería con ello recordar al Macabeo de la Biblia. Además porque sería el quinto de la familia que llevaba el nombre desde Simón de Bolívar, natural de Vizcaya, establecido Venezuela en 1586. Aquel niño fue, después, Simón Bolívar, el Libertador.


 
 
 
PARTIDA DE BAUTIZO
 
Agrega el cronista. En 1832, estando yo de tierna edad, oí referir este suceso al antiguo marqués del Toro, testigo del hecho. Y en 1840, estando en una casa de campo de la señora doña María Anto­nia Bolívar y Palacios, hermana mayor del Libertador, referir lo mismo al padre Miguel de Valdepeñas, religioso capuchino español, que celebraba misa en la capilla de doña María Antonia.

 


PLACA RECORDATORIA

Otrosí: En el mismo año 1783, y casi en el mismo mes en que nació Simón Bolívar, el conde de Aranda, ministro de Carlos III era el plenipotenciario para ajustar, por parte de España, los tratados con Francia e Ingla­terra, relativos al reconocimiento de la independencia de Norteamérica.
Cuando el rey firmó los tratados, el conde le pronosticó la independencia de sus colonias ultramarinas, diciendo: Vuestra Majestad, con esa firma, también ha perdido las Américas.
 
 
COLONIAS ESPAÑOLAS EN AMERICA
 
Con esas observación quería decir que los británicos harían todo cuanto fuese posible para que España perdiera sus posesiones en el oeste de Norteamérica, toda Centro y gran parte de Suramérica, casi el 70 % del continente americano, en compensación por el apoyo que España daba a la perdida de las colonias británicas.
Norteamérica, a Francia,  compraría, años después, los territorios que esa nación poseía en la parte central de norteamérica, Luisiana y el Misisipi. Y le arrebataría  la Florida a España y a México todo el oeste.

Por eso Bolívar iría en búsqueda de apoyo a Inglaterra para su emancipación logrando una ayuda significativa por medio de prestamos y la facilidad de la legión británica.
Bolívar hizo realidad la premonición del canónigo de la iglesia metropolitana cuando lo bautizó. La de su primo el doctor Juan Félix de Aristeguieta cuando lo heredó y la del conde de Aranda cuando se lo predijo al rey de España.

 


 

miércoles, 25 de diciembre de 2013

DATOS DE LA OBRA DE BOLIVAR


DATOS DE LA OBRA DE BOLIVAR

Para los que gustan de conocer a fondo la vida del Libertador les doy algunos datos que marcan la verdadera dimensión del genio de la gloria:

-Con solo 47 años Bolívar peleo 472 batallas, habiendo sido derrotado solo en 6.

- Participio en 79 grandes batallas, con grave riesgo de morir en 25 de ellas.

 


NACIONES BOLIVARIANAS

- Libero 6 naciones y fue jefe de 5 naciones.

- Cabalgó 123 mil kilómetros., más de lo navegado por Colón y Vasco de Gama juntos.

- Cabalgó con la antorcha de la libertad la distancia lineal de 6.500 kilómetros, lo que es aproximadamente media vuelta a la tierra.

- Recorrió 10 veces más que Aníbal, 3 veces más que Napoleón, y el doble de Alejandro Magno.



 
PROCLAMAS

- Sus ideas de libertad fueron escritas en 92 proclamas y 2.632 cartas. Lo más increíble es que muchas de ellas fueron dictadas de forma simultánea en diferentes idiomas y distintos secretarios. (Era muy mal calígrafo).



- El Ejército que comandó nunca conquisto… Solo LIBERÓ.

- El monumento a los Lanceros en Boyacá, cerca de Paipa, tiene 36 escalones, en honor a los 36 años que cumplió en la batalla del Pantano de Vargas.

- Nació e, 24 de Julio de 1.783 La batalla del Pantano de Vargas fue el 24 de julio de 1.819.

 


MONUMENTO A LOS LANCEROS

- Gustaba montar en mula. En la batalla de Boyacá cabalgaba un caballo negro de nombre Muchacho, la entrada triunfal a Bogotá la hizo en su caballo Palomo. Regalado con anterioridad en Santa Rosa de Viterbo por la señora Casilda Zafra.

martes, 24 de diciembre de 2013

LA PREMONICIÓN EUROPEA DE BOLÍVAR


LA PREMONICIÓN EUROPEA DE BOLÍVAR


Lo que escribió Bolívar en su carta de Jamaica sobre la suerte de las nacientes naciones de América, es asombroso. Podríamos decir que no fue porque leyese o supiese el futuro de los pueblos americanos, sino porque la lógica de los acontecimientos lo indicaba claramente a una mente tan racional y analítica como la de Bolívar. También que la simple coincidencia hizo que esas apreciaciones sucedieran por feliz casualidad. Pero era algo que imposible que fuesen tantas y con tantos detalles de realismo.

Lo que extraña es que tantas y tan exactas evaluaciones se dieran con solo ligeras variaciones. Siendo un momento de plena derrota donde, hasta él mismo, debía pedir prestado a los amigos.
Digamos que era limosna ya que no era claro cómo podría luego pagar. No por falta de bienes, que de ellos tenía en abundancia en Venezuela, sino porque el desgreño de la guerra le impedía usufructuarlos. Necesitaba de su ayuda para poder comer y cubrir la modesta habitación. Cuando todo indicaba que en América no había nada que hacer para lograr su independencia. Eso fue en los primeros años de la década de 1810.




BOLÍVAR EN JAMAICA

Y más sorprendente es que años después, para mediados de esa misma década, 1816, dijese otra casi que imprudente promesa adivinatoria. Como la que se le ocurrió en el estero de Casacoima, en las orillas del Orinoco, cuando la liberación de la Nueva Granada y del mismo Venezuela, parecían casi una obra irrealizable. Sin embargo le dijo a sus más próximos, que no solo libertaria a Venezuela sino que iría a la Nueva Granada (actual Colombia), a Quito (como provincia de esta última) y al Perú (que incluía las altas y desoladas montañas de la actual Bolivia). Razón tuvieron en creerlo loco. Si lo dice a todo el Ejército, lo habrían depuesto como comandante.



BOLÍVAR EN CASACOIMA

No le alcanzó la década para cumplir esa promesa porque solo para mediados de del periodo de 1820, más exactamente 1824, estaba marchamado hacia el Alto Perú. Cumpliendo también lo prometido, meses antes, al señor Joaquín Mosquera en Pativilca, el de “Triunfar. En medio de una enfermedad que lo tenía casi muerto de fiebres y una flacura esquelética. Además de rodeado de traidores y enemigos”.




BOLÍVAR EN PATIVILCA

Después de reponerse, cruzó la alta cordillera occidental peruana. La que separa los altiplanos intramontanos de la costa del Pacifico, en busca de los españoles. Los que no se habían atrevido a bajar a destruirlo, desaprovechando no solo su enfermedad sino la de su escuálido Ejército. El mismo que se le había debilitado por las deserciones de las tropas argentinas, chilenas y peruanas. Incluida la indispensable flota marítima de este último. Solo le quedaban 6 mil fieles y valientes colombianos y los pocos 3 mil peruanos, que no lo abandonaron.  Con ellos fue en búsqueda de los 12 mil españoles atrincherados en las montañas.

Después de esa primera travesía y habiendo llegado a Pasco, pasó revista a sus cansado hombres. Para animarlos, el 2 de agosto, les dirigió quizás el más sentido y estimulante discurso de moral patriótica. En esa proclama les hizo otra de sus premoniciones teatrales y dramáticas, de lo que sería el resultado como premio a sus esfuerzos.

Les dijo que en su empeño estaba no solo la suerte de la Nueva América sino de todo el mundo. No era evidente, como para ser creíble, que lo que estaba por acontecer en esos encerrados valles andinos, pudiese tener transcendencia ni relación con la suerte del Viejo Continente o de la humanidad. Menos con hechos a suceder dos siglos después.

Bolívar les declaró, entre otras cosas: “SOLDADOS: COMPLETAREIS LA MAYOR TAREA QUE EL CIELO HAYA ASIGNADO A LOS HOMBRES, LA DE SALVAR A TODO EL MUNDO DE LA ESCLAVITUD. PERÚ Y AMÉRICA TODA, ESPERAN LA PAZ DE VOSOTROS. HASTA EUROPA (El viejo Mundo) MIRA CON AGRADO HACIA VOSOTROS, PUES LA LIBERTAD DEL NUEVO MUNDO ES LA ESPERANZA DEL UNIVERSO”.

Comenta el historiador alemán Gerhard Masur para el año de 1946, cuando escribió su extenso libro “Simón Bolívar”: “Es el discurso más impresionante de los que pronunció. Cuan profundamente se había compenetrado su espíritu con los acontecimientos por venir. Los mismos que ahora los desdichados hijos del siglo XX presenciaron con la autodestrucción de Europa (Se refiere a la primera y segunda guerra mundial). En los cuales tuvo que ver la libertad de América como la única esperanza del universo”. (Se refiere a la ayuda americana de los aliados en las dos guerras mundiales)

La misma esperanza que de manera premonitoria prometió Bolívar a sus Soldados, 17 días después de un mes de larga marcha, del 15 de junio al 15 de julio, cuando llegaron sus 3 Divisiones al interior de las montañas. Habían subido desde las cálidas tierras bajas costeras del Perú, a las frías cumbres donde se librarían las últimas batallas por la independencia de América.

Las que rematarían la larga serie de derrotas, triunfos y premoniciones. Las que se iniciaron con el sueño de Jamaica y cruzaron el Caribe. Las que recorrieron a lo largo del litoral desde Cumaná hasta Cartagena. Las que se filtraron por las planicies del Orinoco, del Apure y el Casanare. Las que escalaron la cordillera para llegar hasta Boyacá y Bogotá. Las que rompieron la formidable barrera de las montañas del Patía y de la oposición realista pastusa para llegar al actual Ecuador. Y las que terminaron con los destellos de sus espadas, que cual centellas fulguraron en Junín. 14 años de empeños, constancias, dificultades y tribulaciones.


BATALLA DE JUNIN

Los hombres que sueñan con horizontes más lejanos que los de sus coterráneas y contemporáneos, impulsan las grandes causas que se expanden hacia fronteras que nadie antes había soñado. Y sus destinos parecen estar signados con la adivinación y la suerte. La premonición y la visión. La traición y la victoria. O la simple casualidad de sus lúcidas y expansivas mentes.

Luego les cuento más porque San Pedro decidió soltar, en medio de este recuento, toda la artillería del cielo y me puede impactar en el computador. Si llega a hacer un tiro directo a mi procesador, me deja fuera de combate.

lunes, 23 de diciembre de 2013

PARADOJICAS INDISCIPLINAS


PARADOJICAS INDISCIPLINAS

 
Dos días después de recibir los grandiosos agasajos en la metrópoli de Bogotá, por el triunfo de Boyacá, marchó a ponerse al fren­te del ejército neogranadino, que se organizaba en Cúcuta, para emprender la campaña de liberación de Venezuela.

Demoraba en su tránsito por los pueblos apenas lo indispensable para las expresiones gratulatorias de las muchedumbres que corrían a saludarlo, a estrecharlo entre los brazos y aun a verter lágrimas de admiración y de alegría.
 


 
BATALLA DE BOYACÁ

 
De paso por Pamplona tuvo conocimiento de los indeseables hechos políticos acaecidos en Angostura donde se ponía en duda su rebeldía por haber emprendido la campaña de la Nueva Granada sin el total consentimiento del congreso venezolano. (Nota: en este caso era la situación igual pero en dirección contraria a la que le había acontecido cuando emprendió la campaña admirable hacia Venezuela sin haber recibido el pleno consentimiento del congreso neogranadino, lo cual dio motivo a los reproches de Santander y el disgusto entre los dos. Las cosas fueron iguales de ambos lados y casi que una regla universal cuando de emprender proyectos osados se trata). Re­solvió ponerse rápidamente en marcha, no sin dar las ins­trucciones necesarias para la buena conducta de la gue­rra que deseaba llevar cuanto antes a su feliz culminación.

 

 

Francisco Antonio Zea

 

Por ausencia del Libertador, ejercía la vicepresidencia de Venezuela, desde esa ciudad, el antioqueño Francisco Antonio Zea. No era mirado con buenos ojos por los militares venezolanos, quienes estaban descontentos por ser un gobernante civil y ser partidario de justificar la conducta de Bolívar. Además ellos aspiraban al puesto y veían con desagrado a un neogranadino al frente de los desti­nos de su tierra.


CONGRESO DE ANGOSTURA

En el congreso de Angostura, reunido entonces en aquella ciudad, se pronunciaron discursos inamistosos y acalorados. Algunos fueron hasta proponer una acusación contra Bolívar, dándole el descarado epíteto de desertor por haber venido a la campaña de Nueva Granada sin el beneplácito del cuerpo soberano. Y los ánimos se exacerbaron de tal mo­do, que la turba armada quiso llegar a las vías de hecho. En vista de ello, para evitar males mayores, Zea presentó renuncia de su puesto y fue, en el acto, reemplazado por el venezolano Juan B. Arismendi.

Bolívar, seguro de sí mismo y resuelto a llevar a cabo sus no­bles empeños, pidió la oportunidad de presentar, personalmente, al congre­so el homenaje de sus victorias. El 14 de diciembre la re­presentación nacional acordó una sesión extraordinaria para tan estupenda finalidad.

 


CASA DEL CONGRESO DE ANGOSTURA

Una comisión precedida de mú­sica marcial fue a felicitar a Bolívar y a conducirlo al recinto de reuniones donde se le recibió efusivamente por parte de todos los diputados. Zea le brindó acto seguido el asiento y la palabra. Expresó su elocuente dis­curso con el cual dejó, para la posteridad y como ejemplo, los nobles motivos que lo impulsaron a emprender, por su cuenta, la victoriosa Campaña Libertadora de la Nueva Granada.

 


 
ANGOSTURA

Campaña que no solo libertó a la Nueva Granada sino que fue el comienzo de la victoria sobre los realistas que aun dominaban a los venezolanos. Los mismos que tanto lo habían maltratado. ELVIA GUTIERREZ ISAZA. “FLORILEGIO BOLIVARIANO”.

 
Nota: Paradójico fue el hecho de que, años después, cosas similares le sucedieron cuando emprendió el desalojo de los españoles de las tierras peruanas. El congreso neogranadino y Santander desacordaban con Bolívar por intentar llevar el ejército colombiano hasta lugares tan distantes, por un lado. Y por el otro lado, los peruanos, después de libertarlos, no solo le negaron los auxilios de sostenimiento del Ejército, que le habían prometido, sino que le reprocharon por ser un extranjero en su tierra. Además de intentar una invasión a la Nueva Granada. Que no haber sido contenidos con la victoria en la batalla de Tarqui por Sucre, le habrían usurpado gran parte del territorio perteneciente al Ejército que los liberó de los españoles.